domingo, 28 de septiembre de 2008

GIUSEPPE MAZZINI Y LOS CARBONARIOS




Giuseppe Mazzini
Revolucionario del Risorgimento italiano (Génova, 1805 - Pisa, 1872). Tras estudiar Derecho brevemente, se consagró a la lucha contra el orden establecido por el Congreso de Viena (1815). Su lucha tenía dos objetivos: era una lucha nacionalista por la unidad de Italia y la eliminación de la influencia extranjera en la península; y también una lucha liberal y republicana contra el absolutismo monárquico de la Restauración.
En 1828 ingresó con tales fines en la sociedad secreta de los Carbonarios, que habían protagonizado la fracasada insurrección de 1821; fue descubierto y encarcelado en 1830. Pero se convenció de la ineficacia de sus conspiraciones esporádicas y decidió fundar una organización de masas de alcance nacional: con él realizaría una intensa labor de propaganda entre las generaciones jóvenes, de cuyo patriotismo esperaba el «resurgimiento» de Italia sin contar con la ayuda de potencias extranjeras (de ahí el lema L’Italia farà da sè, con el que fundó la Joven Italia en 1831).
Desbaratado por la policía piamontesa un intento de insurrección que organizó en 1832, Mazzini fue condenado a muerte y hubo de huir de Italia, estableciendo su base en Marsella y, desde 1837, en Londres. En esa época entró en contacto con revolucionarios exiliados de otros países y en 1834 fundó con ellos en Berna la Joven Europa, otra sociedad secreta que aspiraba a completar la emancipación nacional con un gran movimiento revolucionario para unir a toda Europa bajo una confederación republicana.
Al estallar las revoluciones de 1848, se trasladó a Milán, donde luchó por la liberación contra los austriacos. Luego colaboró en el movimiento insurreccional lanzado por sus partidarios de Roma contra el papa y fue uno de los triunviros que gobernaron la consiguiente República Romana de 1849.

sábado, 27 de septiembre de 2008

LA HISTORICA LOGIA LAUTARO

Logia de Lautaro
La Logia Lautaro fue una organización española de la Gran Reunión Americana, también conocida como Logia de los Caballeros Racionales, una logia masónica fundada por Francisco de Miranda en el año 1797 en Londres.
Contenido
1 Objetivos
2 Origen
3 Logia Lautaro de Buenos Aires
3.1 Miembros
4 Logia Lautaro de Santiago de Chile o Logia Lautarina
4.1 Miembros
5 Otras logias en América del Sur
5.1 referencias

Objetivos
El objetivo de esta logia era lograr la independencia de América de los españoles, estableciendo un sistema republicano unitario y un gobierno unipersonal. La primera filial de la Logia se fundó en Cádiz (España) en el año 1811, con el nombre de Logia Lautaro, en honor al caudillo mapuche llamado Lautaro, que llamó a su pueblo a sublevarse contra los conquistadores españoles de Chile en el siglo XVI. Estaba inspirada en su organización en las logias masónicas, y en su inicio fue dirigida por José de Gurruchaga. Entre los miembros principales que participaron en esta sociedad caben destacarse:
Francisco de Miranda
Santiago Mariño
Andrés Bello
Luis López Méndez
Simón Bolívar
José María Caro
Bernardo O'Higgins
José de San Martín
Tomás Guido
Francisco Isnardi
Ambrosio Plaza Farfán
José Cortes de Madariaga
Juan Pablo Fretes
Bernardo Monteagudo

Origen
Su nombre se debe a los relatos que contó Bernardo O'Higgins a Miranda sobre la oposición que realizó el toqui mapuche Lautaro a la dominación española de Chile en el siglo XVI. El objetivo de esta logia era lograr la independencia de América de los españoles, estableciendo un sistema republicano unitario y un gobierno unipersonal. En 1807, Miranda fundó en Cádiz y Madrid filiales de los Caballeros Racionales.
La primer filial de la Logia se fundó en Cádiz (España) en el año 1811, con el nombre de Logia Lautaro.
Según el historiador argentino Emilio J. Corbiere, la masonería llegó al Río de la Plata a finales del siglo XVIII, influida por la masonería española y no por la inglesa como se ha creído. Cuando San Martín, Alvear y otros patriotas llegaron a Buenos Aires en 1812, la Orden ya estaba implantada: existía la Logia Independencia en 1795 y en 1810 se estableció una homónima, presidida por Julián Alvarez, la cual se llamó Logia de San Juan, y suministró los elementos básicos para la Lautaro. Las Lautarinas fueron logias masónicas operativas no en el sentido tradicional del término, sino con objetivos revolucionarios, además de simbólicas; de ahí el error de muchos autores, incluso masónicos, que permitió generar fábulas impulsadas por los escritores católicos y antimasónicos en general. San Martín fue iniciado masón en la Logia Integridad de Cádiz y de allí pasó a la Logia Caballeros Racionales Nº 3, donde recibió el Tercer Grado de la masonería simbólica, el de Maestro Masón, el 6 de mayo de 1808. Posteriormente funda con Alvear la Logia Caballeros Racionales Nº 7.
José Stevenson Collante, por su parte, afirma que en este proceso revolucionario, gran parte de sus miembros tenían la doble investidura de masones de Logias Regulares Universales y de Masones de Logias Patrióticas Revolucionarias Americanas.
Otra versión indica que, aparentemente, de acuerdo a las investigaciones del reputado autor masónico Albert Gallatin Mackey, la Logia se compondría de dos cámaras: la masonería simbólica o azul, que constaba de los tres primeros grados, y la masonería superior o roja, compuesta de los grados 4° y 5°, Rosa Cruz y Kadosh, respectivamente, de acuerdo a la terminología masónica. Esta cámara o sección fue denominada por San Martín como Gran Logia de Buenos Aires, y fue la que actuó en política prescindiendo de la Lautaro, la cual no intervenía para nada en las deliberaciones de aquélla. Por lo tanto, no se trataría de uno, sino que serían dos organismos autónomos, aun cuando guardaran entre sí una estrecha relación
Entre los miembros principales que participaron en esta sociedad caben destacarse:
Francisco de Miranda, Santiago Mariño, Andrés Bello (Venezolano), Luis López Méndez y Simón Bolívar de Venezuela
José María Caro de México
Bernardo O'Higgins de Chile
Juan Pablo Fretes (sacerdote de Paraguay)
José de San Martín, Carlos de Alvear, Bernardo de Monteagudo, Gervasio Posadas y Tomás Guido de Argentina
José Cortes de Madariaga (sacerdote chileno, prócer de Venezuela)
Francisco Isnardi (italiano, nacionalizado venezolano, amigo de Miranda)

Logia Lautaro de Buenos Aires
Fue la primera filial establecida en América. Esta sociedad secreta fue creada en Buenos Aires, en 1812, por José de San Martín, Carlos María de Alvear, y Julián Álvarez. Tenía como objetivo principal luchar para lograr la independencia continental, triunfando en el plano militar, y haciendo que la política siguiera ese objetivo básico. Se unió a la Sociedad Patriótica que fuera creada por Mariano Moreno.
José de San Martín participó en Londres en las reuniones del grupo que se desarrollaron en las casas de Andrés Bello y Luis López Méndez, fundando luego esta logia en Buenos Aires. Mantenían reuniones en las casas de alguno de sus miembros o en un local ubicado en lo que actualmente es la calle Balcarce, frente al Convento de Santo Domingo.

Miembros
Entre sus miembros o "Hermanos" estaban:
José de San Martín
Carlos María de Alvear
José Matías Zapiola
Ramón Eduardo de Anchoris
Bernardo de Monteagudo
Juan Martín de Pueyrredón
Antonio Álvarez Jonte
Nicolás Rodríguez Peña
Julián Álvarez
Finalmente la Logia Lautaro fue disuelta en el año 1820. La influencia de la Logia se extendió de a poco entre otros países sudamericanos, fundándose varias filiales.
Véase también: Francmasonería en Argentina


Logia Lautaro de Santiago de Chile o Logia Lautarina
La principal misión de la Logia Lautarina era establecer gobiernos independientes en América Latina. Dado su carácter de organización secreta ayudó a coordinar y establecer contactos entre muchos de los líderes de la independencia de Chile y Argentina. Asociados destacados de la logia fueron Bernardo O'Higgins y el citado José de San Martín. O'Higgins fue el autor de la Constitución Matriz de la Logia Lautaro establecida en Chile.
La Logia Lautaro de Santiago fue instalada el 12 de marzo de 1817, después del triunfo de los patriotas en la Batalla de Chacabuco. Tuvo filiales en el Perú, Bolivia y Uruguay.
Actualmente se cree que la Logia Lautarina planeó el fusilamiento de los hermanos Carrera (Juan José y Luis) en Mendoza y del asesinato de Manuel Rodríguez en Til-Til, ambos eventos en 1818[1]

Miembros
Bernardo O'Higgins
José de San Martín
Tomás Guido
José Antonio Balcarce
José Ignacio Zenteno
Juan Gregorio Las Heras
Ramón Freire
Manuel Blanco Encalada
Miguel Zañartu
Ramón Arriagada
Camilo Henrriquez Gonzalez

Otras logias en América del Sur
Logia Paz y Perfecta Unión
Gran Logia de Colombia
Gran Logia de Argentina
Logia del Ejército de los Andes o Logia Lautaro de Mendoza
Gran Oriente de Brasil (fundada el 17 de junio de 1822)
Logia Caballeros Orientales. (logia independentista fundada en Montevideo en 1814)
Gran Logia de los Antiguos Libres y Aceptados Masones de la República del Peru
Gran Logia de Chile
Logia Luz de Hiram Nº 35

referencias
↑ La Logia debe haber sido realmente muy poderosa si logro convencer a los hermanos Carrera de organizar la conspiración de 1817 y tratar de liberar a los prisioneros monarquistas en Mendoza a fin de derrocar el gobierno de Cuyo con la intencion de invadir a Chile -al mismo tiempo que otra expedición monarquista había derrotado a los patriotas en la Sorpresa de Cancha Rayada (1818) en Chile (ver Barros Arana) o quizá la logia actuo a través de la hermana? después de todo, de acuerdo a Benjamín Vicuña MacKenna, esa conspiración se debio a ella. Por otro lado, los de la logia deben haber sido muy ignorantes o sonsos si no se dieron cuenta que desercion del campo de batalla y tentativa de derrocar un gobierno (ambos en tiempos de guerra) son castigables con la pena de muerte, así que en lugar de asesinar a Manuel Rodriguez bastaba con meterle juicio militar. Esos rumores que el se trato de escapar mientras lo llevaban a ese juicio por "no presentarse" con su regimiento a la Batalla de Maipú y de encabezar una sublebación (ver Ricardo Latcham) demandando el fin de la "intromision argentina" (pobres monarquistas, muy injusto eso que los argentinos y los chilenos se unieran para enfrentarlos) y la renuncia del "Huacho Riquelme" (culpa del esa intromision argentina) deben ser invento de historiadores al servicio de la logia no mas. Podrían llevar a confusion, mejor ni mencionarlos en wikipedia
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Logia_de_Lautaro"

viernes, 19 de septiembre de 2008

JOSE GARIBALDI ; EL GUERRERO CARBONARI





Giuseppe Garibaldi
4 de julio de 1807 – 2 de junio de 1882

Giuseppe Garibaldi (Niza, 4 de julio de 1807 - Caprera, 2 de junio de 1882), militar y político italiano.
Giuseppe Garibaldi nació en Niza, ciudad situada en la costa del Mediterráneo, actualmente en territorio francés cerca de la frontera italiana. Sin embargo, puede considerarse que era italiano, dado que en esa fecha la ciudad de Niza pertenecía al Reino del Piamonte —posteriormente incorporado al Estado italiano con la unificación — habiendo sido Niza cedida a Francia en 1860, a consecuencia de la guerra con Austria. Se hizo notorio históricamente, a causa de su participación en las actividades guerreras vinculadas al proceso que finalmente produjo la unificación política de Italia, durante el segundo y tercer cuarto del Siglo XIX.
Contenido
1 Adolescencia y juventud
2 Estancia y luchas en América
3 Retorno a Italia y segundo exilio
4 Segunda guerra de la independencia
5 Tercera guerra de la independencia y últimas aventuras
6 Bibliografía



Adolescencia y juventud
Era el segundo hijo de su padre, en su juventud trabajó como marinero enrolado en diversas tripulaciones. Estudió de forma irregular, pero siempre le atrajo todo lo relacionado con el mar y la marina. Con 15 años se enroló en un barco mercante, ya en esta época es considerado un héroe por salvar a una chica que había caído a un foso. Su padre lo enroló en la escuela marítima en 1821 para que aprobaran y definieran su nacionalidad. Durante estos primeros viajes estuvo rodeado de hombres de mar con grandes ideales, como el comandante del barco Constanza, Angelo Pesante, que marcaron su personalidad.
En 1827 formó parte del barco Cortese, que zarpó de Niza y estuvo viajando por el Mar Negro, Estambul y Galacia viviendo avatares como la guerra turco-rusa. En 1832 fue capitán de segunda clase en la Clorinda también por el Mar Negro. Esta nave fue apresada por unos piratas turcos, incluso Garibaldi estuvo a punto de ser fusilado, aunque fue herido en la mano, con la ayuda de los demás tripulantes y su primo, consiguieron zafarse de los piratas. Después de 73 meses fuera, Garibaldi volvió de nuevo a Niza. Aunque en 1833 vuelve a partir hacia Estambul en el Henri de Saint-Simon, cuyo comandante es Emile Barrault. Aquí es donde se va a dar a conocer gracias a sus discursos sobre la libertad.
Garibaldi, además de haberse comportado como un idealista, un pirata y un guerrero, en el final de su vida escribe sus "Memorie", y lo hace notablemente. También, por lo tanto, se lo podría considerar un buen escritor de aventuras, agregando una faceta más a un personaje realmente peculiar.
En 1834 formó parte del movimiento de la Joven Italia de Mazzini, entregando su vida a la patria y ganado los galones de capitán en la Marina del Piamonte. Recibió el sobrenombre de Cleombroto, un héroe espartano. Estuvo involucrado en la insurrección del Piamonte, costándole una condena a muerte cuando fue capturado ya que fue considerado como uno de los cabecillas de la revuelta. Es considerado un bandido y tiene que huir, primero a Niza, luego pasa por Marsella (hospedándose en casa de su amigo Giusseppe Pares), se embarca desde aquí hacia el Mar Negro de nuevo, mientras en marzo de 1835 se encontrará en Túnez. Luego consigue irse a Sudamérica partiendo desde Marsella en el bergante Nautonnier con el nombre ficticio de Borrel, homenajeando al mártir revolucionario Joseph Borrel, afincándose en Rio Grande do Sul.Erminio Blotta.

Estancia y luchas en América
En Sudamérica encontró lo que quería para luchar por la independencia, aunque no fuera por su querida Italia. Apoyó a todos aquellos que querían luchar por la independencia con tanto ardor como si fuera su patria. Nada más llegar contactó con otros disidentes italianos por las revueltas de la Joven Italia, y llegó a ser presidente de la filial de esta organización en el continente americano gracias a su amigo Giuseppe Stefano Grondona. También formó parte de la logia masónica de Asilo di Vertud. Luchó entonces contra el Imperio de Brasil en la revolución de la República Riograndense liderada por Bento Gonçalves da Silva, en estas acciones tomó junto al general Davi Canabarro la ciudad portuaria de Laguna en el estado de Santa Catarina lo que facilitó la creación de la República Catarinense o República Juliana. Garibaldi entró en el cuerpo de revolucionarios de La joven Europa. Durante esta época tuvo como amantes a Manuela de Paula Ferreira, sobrina de Bento Gonçalves da Silva, y Ana Maria de Jesus Ribeiro, llamada después Anita Garibaldi.
En 1841 pasó a Uruguay, en circunstancias en que estaba en curso la guerra del presidente depuesto de Uruguay Manuel Oribe apoyado por el gobierno de Buenos Aires de Juan Manuel de Rosas, contra el gobierno de facto presidido por el Gral. Fructuoso Rivera instalado en Montevideo y que contaba con el apoyo del Brasil, de las flotas francesa e inglesa y de los "unitarios" argentinos. Declarada en diciembre de 1838, la denominada Guerra Grande se desarrolló desde 1839 a 1851. Instalado en Montevideo, además de su actividad revolucionaria, Garibaldi dio clases de matemáticas y fue ingresado a la Logia Masónica "Les Amies de la Patrie".

Bandera calabresa usada contra napoleón, enseña de la Liga Italiana de 600 hombres bajo mando de garibaldi en el Sitio de Montevideo
Montevideo se encontraba sitiada por fuerzas del presidente Oribe, apoyadas por tropas de la Confederación Argentina. En el Río de la Plata, operaba la flota de la Confederación al mando del almirante Guillermo Brown, que intentaba bloquear el puerto de Montevideo; siendo combatida por una flota del gobierno de Montevideo al mando del Comodoro Juan Coe. En 1842 el gobierno de Montevideo designó a Garibaldi como sustituto del Cro. Coe al mando de la flota, librándose entonces, el 16 de agosto de 1842 un combate naval en el río Paraná cerca de la localidad de Costa Brava. Las naves comandadas por Garibaldi fueron derrotadas por las fuerzas de Brown, superiores en barcos y hombres. Después de sufrir fuertes pérdidas, Garibaldi incendió sus naves para evitar que cayeran en manos de Brown; y desembarcando a tierra, logró ponerse a salvo con los tripulantes sobrevivientes.
Garibaldi volvió a dirigir una escuadrilla naval, al frente de la cual logró impedir que las naves de Brown ocuparan la Isla de Ratas, en la bahía de Montevideo (que pasó entonces a llamarse Isla Libertad), logrando así impedir el intento de la flota rosista de bloquear Montevideo.
Vuelto a Montevideo, en 1843 —y establecido por Oribe el sitio de Montevideo que habría de prolongarse hasta 1851— Garibaldi organizó una unidad militar mercenaria que fue denominada “La Legión Italiana”, al frente de la cual se puso al servicio del gobierno de Montevideo; que es conocido históricamente como el Gobierno de la Defensa. Entre las acciones militares en que participó Garibaldi al frente de su Legión Italiana, se destaca la que tuvo lugar en las afueras de las murallas de Montevideo, llamada Combate de Tres Cruces, por haberse realizado en el paraje así denominado, el 17 de noviembre del 1843.
Luego de ello, embarcado en una nueva flotilla de una veintena de naves con unos 900 hombres de tropa para desembarco, y contando con el amparo de las escuadras de Francia e Inglaterra pudo ocupar y saquear en abril de 1845 la ciudad de Colonia.[1] En septiembre toma la isla Martín García, defendida por diez soldados de la Confederación, y la ciudad de Gualeguaychú, la que también saquea,[2] y en octubre la ciudad de Salto (Uruguay). El 8 de febrero de 1846, en territorio de Salto, en las cercanías del arroyo San Antonio, afluente del Río Uruguay, Garibaldi y su Legión Italiana libraron el combate de San Antonio contra fuerzas superiores de la Confederación, a las que infligieron numerosas bajas, logrando retirarse de sus posiciones después de haber perdido alrededor de una tercera parte de sus efectivos.[3]
Después de diversos avatares y aventuras en este país se casa en 1842 con Ana Maria de Jesus Ribeiro, llamada después Anita Garibaldi. A ella la conoció en 1839 en Laguna, Santa Catarina, en lo que fue un auténtico amor a primera vista. Con ella tuvo cuatro hijos, Menotti, Rosita, fallecida con dos años, Teresita y Ricciotti.

Retorno a Italia y segundo exilio

Giuseppe y Anita Garibaldi refugiándose en San Marino.
Tras volver a Italia en 1848, emprendió numerosas batallas a favor de la independencia de los estados del norte de italia, ocupados por Austria y Francia a las órdenes del ejército del Reino de Saboya. Se convirtió en un auténtico héroe para el pueblo de Italia del norte ávido de libertad. Con apoyo francés, intervino en la guerra contra Austria, si bien el cambio de actitud de Napoleón III, apostando súbitamente por la negociación, truncó temporalmente los objetivos de Garibaldi. Se creó la República Romana, pero esta fue derrotada. Tuvo que huir de Italia con 3.900 soldados y su esposa Anita, mientras eran perseguidos por un ejército de españoles, franceses y napolitanos; sin embargo Anita murió en la fuga a consecuencia de una fiebre tifoidea el 4 de agosto de 1849.
Estuvo un tiempo en Tánger y luego fue hacia Staten Island, Nueva York. Posteriormente sería capitán de navío mercante por el Océano Pacífico hasta abril de 1851 cuando visitó a la heroína y compañera sentimental de Simón Bolívar, Manuela Sáenz, en Perú. Volvió a Nueva York, de donde salió en noviembre de 1853 hacia Tyneside, al noreste de Inglaterra, en donde estuvo un mes, saliendo en abril de 1854.

Segunda guerra de la independencia
En 1854 volvió de nuevo a Italia, compró la isla de Caprera y estalló la segunda guerra de la independencia italiana, siendo mayor general de los Cazadores de los Alpes, compuestos por 3.000 soldados. Con ellos conquistó Varese, Como, Brescia y en las negociaciones de paz, Víctor Manuel II logró de Austria la anexión de Lombardía, tras la que vendrían las de Parma, Módena, Toscana y Romaña, al solicitar sus gobiernos provisionales su unión al Piamonte. El siguiente objetivo de Garibaldi fue entonces lograr la anexión del reino de las Dos Sicilias, el más próspero de la península italiana al Piamonte. En dicho reino Francisco II de Nápoles ejercía una monarquía absoluta sin embargo le garantizaba el bienestar a la población. Los movimientos separatistas en Sicilia fueron el caldo de cultivo para la expedición de los Mil Camisas Rojas, auspiciada por Cavour. Al frente de su tropa de voluntarios, Garibaldi arribó a Palermo (después de haber zarpado desde Génova), donde fue recibido con entusiasmo por los rebeldes que pensaban que así lograrían la independencia de la isla, incluso algunos de estos se unieron a los Mil. Participó entonces en la supresión de la resistencia, dirigiendo más tarde sus tropas hacia Nápoles, entre las que se encontraba la Legión Intenacional, compuesta entre otras nacionalidades, por 500 húngaros, quienes derrotaron a las tropas del rey en la Batalla de Volturno, en octubre de 1860. Ante esto, obligó a Francisco II a huir y refugiarse en los Estados Pontificios, instaurando en Nápoles una república regida por un gobierno provisional. En Sicilia recibió ayuda económica de Alejandro Dumas, quien estaba viviendo allí temporalmente. Posteriormente el escritor francés también ayudó a Garibaldi a escribir sus Memorias. Ambicionando una Italia unida bajo un solo gobierno radicado en Roma, concibió la idea de marchar sobre los Estados Pontificios, defendidos por tropas francesas. Sin embargo, Víctor Manuel y Cavour, temerosos de perder lo logrado ante una radicalización del conflicto, evitaron el avance de Garibaldi. El incidente no supuso un enfrentamiento entre el rey del Piamonte y Garibaldi; antes al contrario, el revolucionario reconoció a Víctor Manuel como rey de Italia el 26 de octubre de 1860. En 1861 fue invitado por Abraham Lincoln para un puesto en el ejército federal en la Guerra Civil Estadounidense, pero Garibaldi desistió.

Tercera guerra de la independencia y últimas aventuras
Garibaldi prosiguió incansablemente sus actividades militares en busca de la unidad de Italia, emprendiendo acciones sin éxito en 1862 al grito de: ¡Roma o muerte! La protesta de Napoleón, cuyas tropas custodiaban Roma, llevó al ejército de ocupación piamontés en Nápoles a repeler a Garibaldi, haciéndole prisionero en Aspromonte (sur de Nápoles). En 1864 viajó hacia Inglaterra donde fue recibido con entusiasmo por la población y se reunió con el primer ministro Henry Palmerston. Tuvo durante esta época la ambición de liberar otras naciones ocupadas Croacia, Grecia, Hungría, pero nada de esto se hizo realidad. En 1866 estalla la tercera guerra de la independencia italiana, en donde Garibaldi y 40.000 hombres de los Cazadores de los Alpes, con apoyo prusiano, lucharon contra los austríacos en la Batalla de Bezzecca, consiguiendo la única victoria y toman la ciudad de Trento En 1867 realiza una nueva marcha hacia Roma aprovechando la retirada de tropas francesas, que se ven obligadas a desembarcar otra vez y a derrotar al italiano en Mentana.
Igualmente, luchó en la Guerra Franco-prusiana en 1871, interviniendo en la batalla de la ciudad de Dijon y posteriormente fue elegido diputado de la Asamblea Nacional Francesa, contribuyendo en el progreso de la nueva Francia republicana.
Finalmente, lograda la unidad italiana en 1870, Garibaldi fue electo diputado al Parlamento, cargo al que posteriormente renunció al no concretarse en los hechos las ideas Republicanas por las que él lucho incansablemente. En sus últimos años se retiró a la isla de Caprera donde falleció el 2 de junio de 1882.
Por sus luchas en Italia y Sudamérica desde siempre se le ha llamado el héroe de dos mundos, de Europa y de América. Aunque también se dice de su lado negro: se sostiene que en América fue esclavista, pirata y ladrón de caballos y en el sur de Italia destruyó el reino más próspero de la península, las Dos Sicilias; dejando al Mezzogiorno en la pobreza. Es por eso que sus opositores lo llaman mercenario de dos mundos.[4]

Bibliografía
“Garibaldi” – Andrea Viotti, Editorial Salvat, p. 196.
“Diccionario Biográfico Italo-Argentino” - Dionisio Petriella / Sara Sosa Miatello.
“Las Legiones Italianas en la República Argentina” - J. L. Alonso / J. M. Peña.
“Garibaldi en La Habana” I. Calzadilla, Periódico “5 de Setiembre” Cuba 02-10-04.
“La presenza di Garibaldi in Perú”, Augusto Ferrero Costa.
“Los italianos en la sociedad peruana”, Giovanni Bonfiglio, p.126.
“La vita italiana nella Republica del Perú”, Emilio Sequi / E. Calcagnoli, 1911.


CABALLEROS ORIENTALES

Logia Caballeros Orientales
Naturaleza y orígenes
Logia masónica independentista fundada en la plaza fuerte y puerto interoceánico de Montevideo, en la Banda Oriental (actual República Oriental del Uruguay) por el general porteño Carlos María de Alvear, presidente de la Logia Lautaro de Buenos Aires durante la ocupación porteña de 1814 como forma de medrar en las pretensiones lusitano-brasileñas sobre la Banda Oriental. Inicialmente fue bautizada "Caballeros Racionales", como era costumbre entre este tipo de Logias de cuño independentista, a imitación de la fundada inicialmente en Cádiz por Miranda, y en la que se había iniciado Alvear.

Actuación independentista

De 1817 a 1822 durante la ocupación portuguesa y luego imperial brasileña, se fundan las logias pro brasileñas "Los Aristócratas" e "Imperial" en la "Provincia Cisplatina" (nombre con que se conoció a la Banda Oriental durante su época de anexión a Portugal y Brasil) como forma de contrarrestar la influencia de las logias independentistas fundadas ya en 1816 "Los Independentistas" y "Caballeros Racionales", que cambia su nombre finalmente por el de "Caballeros Orientales" en 1822, siendo de capital importancia para la "Cruzada Libertadora" de los 33 Orientales en 1825. De esto existen registros documentales en la masonería uruguaya.
En su momento de apogeo, la logia Caballeros Orientales llegó a contar con más de 300 miembros y el esquema organizativo de la misma se daba en una estructura de tres grados, en atención a la jerarquía y a la función de cada uno de sus integrantes.
Celebraban sus reuniones secretas en el bar "Los Patriotas" ubicado en lo que actualmente se conoce en Montevideo como "Ciudad Vieja".

La logia "Constante Amistad"
El 18 de febrero de 1830, los integrantes de las logias "Los Independentistas" y "Caballeros Orientales" fundan la logia en instancia "Tolerancia", obteniendo su regularización de la Gran Logia de Filadelfia a principios de 1831 con el nombre de "Constante Amistad".

Caballeros Orientales, segunda época
En el siglo XX, esta logia vio nuevamente la luz dentro de la Gran Logia de la Masonería del Uruguay, cobrando nuevos ímpetus en ese nuevo siglo de cambios.

EL VERDADERO ORIGEN DEL SOCIALISMO PROGRESISTA

Palabras como socialismo o socialistas fueron utilizadas a principios del siglo XIX en en la Nouvelle Encyclopédie, en 1830; en el periódico francés Le Globe en 1832; en la revista Co-operative Magazine en 1897… La palabra “social” se enfrentaba a la palabra “individual” y sus exigencias, reclamaba el enaltecimiento de los derechos de los hombres post-revolución-francesa, invocaba un nuevo orden, un nuevo orden social que desplazara y rompiera las estructuras socioeconómicas que venían en el devenir histórico: esclavismo, feudalismo, capitalismo…

No se sabe a ciencia cierta cuando comenzó a gestarse este pensamiento social, aunque como anteriormente nombramos en ejemplos, había personajes importantes, grupúsculos y/o medios informativos que iban impulsando poco a poco esta nueva corriente. Sin embargo, la historia pareciera colocarnos un punto importante de desvelamiento: la gran Revolución Francesa.

Pero, ¿Quiénes estaban detrás de la Revolución Francesa? ¿Quiénes fueron los intérpretes de esta corriente social que pretendía un nuevo orden socialista? La implicación de los illuminati y de masones en la Revolución Francesa está fuera de toda duda. El duque de Orleáns, Saint-Just, Danton, Herbert, Lafayette, Mirabeau, Marat, Robespierre, Desmoulins y Babeuf, fueron algunos de los iniciados y revolucionarios masones e illuminati que participaron en la gran Revolución. Máximos grados Illuminati bávaros ya disueltos como Johan Joachim, Christopher Bode y el barón de Busche, además del creador de la Masonería Egipcia de Rito Egipcio, el illuminati Alessandro de Cagliostro, ya andaban por las logias u orientes franceses en los años 1788-1789. La influencia de los restos de los Illuminati de Baviera, disueltos por los procesos inquisitoriales por parte de la nobleza, la masonería de la Gran Logia inglesa fundada por pastores protestantes, cristianos conservadores y nunca iniciados, acompañados por los martinistas, fue de gran contenido e impacto.

LOS ILLUMINATI PRECURSORES DEL SOCIALISMO

“Pocos de estos hombres, si es que había alguno, conocían el plan del que sólo estaban informados los más altos jefes de la masonería. La mayor parte creían que simplemente estaban tomando parte en la causa de obtener independencia de un tirano. La masonería era para la mayoría de ellos, como lo es para la mayoría de los masones hoy en día, meramente una organización fraternal que promueve fines sociales y provee a sus miembros de un entorno de camaradería” William T. Still

El fundador de Los Illuminati de Baviera, Adam Weishaupt (1748-1811), explicaba que –la Igualdad y la Libertad son los derechos esenciales que el Hombre, en su perfección originaria y primitiva, recibió de la Naturaleza... El primer atentado contra esa Igualdad vino del establecimiento de la propiedad. El primer atentado a la Libertad vino de la Sociedad y los gobiernos. Los únicos apoyos de la propiedad y de los gobiernos son las leyes civiles y religiosas. Así pues, para restablecer al hombre en sus derechos primitivos de igualdad y de libertad hay que comenzar por destruir toda religión, toda sociedad civil, y terminar por abolir la propiedad-. También podemos recalcar parte de su pensamiento cuando expone –he propuesto una explicación de la Francmasonería, ventajosa desde todos los puntos de vista, por cuanto se dirige a los Cristianos de todas las confesiones, los libra gradualmente de todos los prejuicios religiosos, cultiva y reanima las virtudes de sociedad por una perspectiva de felicidad universal, completa y rápidamente realizable, un Estado donde florecerán la libertad y la igualdad, un Estado libre de los obstáculos de la jerarquía, la clase, la riqueza arroja continuamente a nuestro paso… no tardará el momento en que los hombres serán dichosos y libres-.

Adam Weishaupt fue el primer gran socialista revolucionario, y por consiguiente los Illuminati bávaros seguían la misma senda, del la cual se nutrió la masonería operativa y revolucionaria, La conspiración de los Iguales, de Blanqui, del socialismo científico (comunismo) de Marx y Engels y del socialismo libertario (anarquismo) de Bakunin y Kropotkin.

Los Illuminati de Baviera fue una orden paramasónica, es decir, con una estructura y grados masónicos pero soberanos e independientes de la Gran Logia inglesa y del Gran Oriente francés, fundada en Baviera, Alemania, el 1 de Mayo de 1776 por Adam Weishaupt. Weishaupt describía a la Orden como la masonería operativa restablecida de la tradición masónica, ya que ésta devolvía, como en otrora, al Hombre a su estado primigenio de libertad y descubrimiento de la divinidad interna, la transformación del operario por medio del trabajo iniciático, a la transformación de éste y la realidad que lo envuelve, mientras que la masonería moderna (inglesa) fundada por dos cristianos nunca iniciados, castraron todo indicio operativo de la masonería y del dios de la Luz, el cual fue muy valorado por Marx, Bakunin y Fourier. Posteriormente Francia de desmarca acertadamente de la Logia inglesa por sus normas y moral cristiana muy conservadora, sectaria y manipuladora, creando así el Oriente francés, aunque sin embargo, Weishpaut planteaba que no pudo superar el idealismo, la metafísica tan arraigado que había entroncado James Anderson, para dar paso finalmente al materialismo, a la razón atea, a la ciencia y el rigor, como sí lo había hecho la orden iluminista.

La Orden defendía una iniciación basada en los términos de igualdad, libertad, fraternidad y revolución, términos que posteriormente fueron la consigna de la Revolución Francesa; un sistema iniciático de trece grados que se fundamentaba en el “despertar” de la consciencia del Hombre “dormido”, en la coherencia, en la ciencia, en el rigor, en la filosofía materialista…

Sin embargo, gracias al proceso inquisitorial los illuminati bávaros fueros disueltos, perseguidos y torturados, y alguno de ellos que pudieron, ya establecidos en otras latitudes europeas y de los cuales muchos fueron a dar a Francia y EEUU, se unieron a las filas masónicas francesas y estadounidense nutriendo e infiltrando el corpus ideológico iluminista revolucionario. A pesar de eso, a lo largo de la historia, la masonería regular o especulativa (inglesa) y la irregular o liberal (francesa), y los cuerpos iluministas estadounidenses dieron la espalda traicionando hasta hoy, sus orígenes más profundos libertarios e igualitarios.

POR LA SENDA ILUMINISTA: MARX, BAKUNIN, PROUDHOM, KROPOTKIN

“Todo lo que vive tiende a realizarse en la plenitud de su ser. El hombre, ser vivo y pensante al mismo tiempo, para realizarse debe ante todo conocerse” Mikhaeil Bakunin.

Karl Marx (1818-1883), el Prometeo de Tréveris, de origen judío, fue el que sentó las bases del socialismo científico o comunismo, siendo sus obras más destacadas El Manifiesto del Partido Comunista y El Capital. Marx en su juventud, en la Universidad de Berlín, se unió a una sociedad secreta de carácter iluminista y hegeliana en 1836 llamada Doctor Club. Ya para 1846, una organización iniciática secreta descendiente de Los Illuminati llamada, La Liga de los Doce Justos de los Illuminati, financió a Marx para que escribiera el Manifiesto, el cual aparece en 1848 y la Liga cambia su nombre a la Liga de los Comunistas. Ahora, los Illuminati habían creado e impulsado el comunismo, trasladando así en el Manifiesto, las principales premisas illuminati bávaras, propuestas socialistas y revolucionarias:

- Abolir las monarquías y promover las repúblicas.

- Abolir la propiedad privada, los derechos sucesorios y eliminar la desigualdad social.

- Abolir las naciones y las fronteras y convertir a la humanidad en una única patria.

- Abolir las religiones y promover el laicismo.

- La toma del poder.

Igualmente, estas ideas nutrieron a los anarquistas o socialistas libertarios como Mikhail Bakunin (1814-1876) y Pietr Kropotkin (1842-1921). De hecho, Bakunin aparece en “Bakunin y la Internacional en Italia del 1864 al 1872” de Max Nettlau (1865-1944), el principal historiador del anarquismo, la documentación que acredita a Bakunin como grado 32º del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, éste pertenecía a la logia de Les Elus d´ Hiram de París; Pierre Joseph Proudhom (1809-1865) fue iniciado el 8 de enero de 1847 en la logia de Besançon, y otro como Luis Le Blanc (1811-1882) era miembro de la Logia L´Humanité de la Drôme.

No es raro ver que el 1 de Mayo, El Día del Trabajo y de La Razón, haya sido el día en que fue fundada la orden de Los Illuminati de Baviera.

EN LATINOAMÉRICA: FRANCISCO DE MIRANDA, EL PADRE DE LA MASONERÍA Y LA REVOLUCIÓN

Por otro lado, en la historia de América se aprecia la buena influencia iluminista, de las cuales los franceses y los estadounidenses vieron con muy buenos ojos en su momento. Por ello no es raro ver que en la firma del Acta de Independencia de Estados Unidos, de cincuenta y seis personas, sólo uno no era masón; la gran mayoría de nuestros próceres venezolanos fueron masones, de hecho, Francisco de Miranda (1750-1816) es considerado el padre de la masonería latinoamericana. Él fue el fundador y Gran Maestre de la Sociedad de Lautaro, una sociedad con ciertos nexos a los Carbonarios, los cuales tuvieron nutridos e influenciados por los restos de los Illuminati. Dicha Sociedad de Lautaro o Caballeros Racionales, tenía sede como en Londres y Cádiz, y era tendente a abolir la monarquía e implantar la república en América y en especial Caracas; su fin último era la independencia de América. Por esto, Miranda siempre buscó apoyo en Francia, Inglaterra y Estados Unidos, en los cuales participó en sus revoluciones, muy acercadas a los ideales illuminati y del cual vemos su relación a través de Los Carbonarios. Gracias a su participación en la Revolución Francesa, Francisco de Miranda aparece en el Arco de Triunfo de París.

La Logia de Lautaro fundada por Miranda tenía unos grados de iniciación independentistas y demócratas, muy cercanos a los ideales illuminati y masónicos revolucionarios que promovieron e idearon la Revolución Francesa basados en la libertad y la igualdad y, por consiguiente, el socialismo.

Otros de los tantos ilustres independentistas que promovieron las naciones fueron: Bolívar, iniciado en Lautaro por Miranda en 1803 en Cádiz; Simón Rodríguez, José María España, Manuel Gual, Pedro Gual, Andrés Bello, Rafael Urdaneta, Santiago Mariño, Carlos Soublette, José Tadeo Monagas, José Félix Ribas, Antonio José de Sucre, Daniel Florencio O´Leary, José María Vargas, Juan Crisótomo Falcón, José Antonio Páez, entre otros muchos. En otras latitudes, Lafayette, Washington, San Martín, O´Higgins, Rizal, Martí, Garibaldi, Sandino, Franklin.

Para la historia, siempre ha quedado resaltado que Bolívar en 1828, prohibió toda sociedad secreta (en especial la masonería) en la Gran Colombia. Bolívar quizás impulsó erradicar todo resto de aristocracia y monarquía de la cual la masonería inglesa estaba relacionada al igual que la francesa. La Gran Logia inglesa estaba relacionada e infiltrada en la aristocracia y la nobleza inglesa al igual que el Oriente francés que estaba relacionada con la familia napoleónica. El fundador y creador de la masonería egipcia del Antiguo y Primitivo Rito de Memphis y Misraïm, el illuminati Cagliostro, fue el iniciador del mismo Napoleón Bonaparte en la masonería egipcia.

CONCLUSIONES

Ahora es tiempo de colocar las cosas en su lugar y saber quién fue cada quién y qué es cada que. Como vemos, el verdadero origen del socialismo y su historia ha sido nutrida e influenciada por el corpus ideológico e iniciático de los Illuminati, quienes después de su desintegración gracias a los procesos inquisitoriales, se internaron en las filas masónicas para impulsar una realidad libertaria, revolucionaria, independentista e igualadora en diferentes realidades en el mundo, que, aunque se vio plasmado en sumo sus objetivos y fines, no se lograron por completo. Weishaupt, Los Illuminati y los masones operativos-revolucionarios no pudieron culminar sus objetivos, como también otras tantas tradiciones, logias, obediencias, órdenes, filósofos y socialistas varios que han impulsado y catapultado este bello ideal de Libertad e Igualdad y Amor. Todo ello para transformar este mundo, en uno mundo más libre, justo y digno para todos los seres humanos. Hoy, legado y objetivos que debemos continuar y culminar.

HACIENDO HISTORIA

HISTORIA DE LOS ILLUMINATI



LA FUNDACIÓN Y EL CRECIMIENTO

Adam Weishaupt nació el 7 de febrero de 1748 en Ingolstadt, Baviera. Su padre era catedrático de instituciones imperiales y de derecho penal de la Universidad de Ingolstadt y sus antepasados tenían orígenes judíos. El joven Adam, alumno aplicado y dotado de gran memoria, hizo sus primeros estudios en el colegio de los jesuitas y se matriculó después en la facultad de derecho, donde prosiguió mostrándose trabajador e inteligente.

ADAM WEISHAUPT

La biblioteca del barón de Ickstatt le sirvió a Weishaupt para conocer las obras de los filósofos franceses. Y, gracias a un encuentro con el místico danés Kolmer, que pertenece a la historia mitológica de los Illuminati de Baviera, se inició en los Misterios de los Sabios de Memphis.

Con 25 años, Adam Weishaupt se convirtió en profesor titulado. Y, con 27 años, alcanzó el cargo de catedrático de la facultad de derecho canónico de Ingolstadt y se inclinó definitivamente por los Misterios y la iniciación, fundando el 1 de mayo de 1776, en Ingolstadt, la Orden de los Perfectibilistas, más tarde denominada los Illuminati de Baviera.

Weishaupt, confinado en la pequeña ciudad de Ingolstadt, se vio obligado a dirigirlo todo por vía epistolar, pero, aunque a la primera reunión de la Orden sólo acudieron cinco miembros, en seguida afilió en la misma a decenas de miembros. Muy pronto, los Illuminati abrieron logias en Alemania, Austria, Italia, Hungría, Francia y Suiza.

Gracias al dinamismo del barón Adolf von Knigge, reclutado para los Illuminati bávaros por el marqués de Constanzo, Weishaupt pudo elaborar relativamente pronto el Rito de los Iluminados de Baviera de trece grados de iniciación y, desde 1778, agrupar a un buen número de miembros de interés. Masón muy activo, Knigge también acercó a Weishaupt a la masonería, donde fue iniciado y trabajó en la Logia Teodoro del Buen Consejo de Munich.

A partir de 1778, entre los miembros apenas había una veintena de estudiantes. El resto se componía de representantes de profesiones liberales: médicos, abogados, jueces, profesores de liceo (gymnasium) y de universidad, rectores de escuelas públicas, gobernadores de provincias, miembros de la Cámara Imperial de Wetzlar, altos funcionarios de todas las clases, y una larga lista de barones y condes.

EL CONVENTO MASÓNICO

El 16 de julio de 1782, en el célebre Convento Masónico de Wilhelmsbad, donde destacó la Estricta Observancia Templaria, diferentes Obediencias masónicas europeas refundaron los tres grados de la masonería azul (Aprendiz, Compañero y Maestro) y los Illuminati intentaron federar bajo su autoridad a toda la masonería europea, algo inútil por la oposición visceral de la Gran Logia de Inglaterra y las reticencias del Gran Oriente de Francia y Los Iluminados Teósofos del místico sueco Swedenborg.

INICIACIÓN MASÓNICA

En aquellas fechas, los Illuminati de Baviera defendían una iniciación muy alejada de la tradición cristiana y unos planteamientos basados en la libertad, la igualdad y la revolución. Weishaupt, de hecho, puede considerarse el primer gran socialista revolucionario y el precursor del socialismo revolucionario de la Conspiración de los Iguales; de Blanqui; del socialismo científico o comunismo de Marx y Engels; y del socialismo libertario o anarquismo de Bakunin o Kropotkin, extremos reconocidos por historiadores de la talla de Max Nettlau. Y ello provocó que los masones de la Gran Logia de Inglaterra, cristianos muy conservadores, abortasen los planes que los Illuminati habían ideado para el Convento Masónico de Wilhelmsbad.

Lo ocurrido en el Convento no fue demasiado beneficioso principalmente para los Illuminati y provocó la dimisión y la traición de Knigge. Weishaupt y los Illuminati quedaron enfrentados definitivamente a los masones de la Gran Logia de Inglaterra.

LAS DISPUTAS

La masonería moderna o especulativa tomó forma en Londres en 1717, cuando las logias El Manzano, La Jarra y el Racimo de Uvas, La Oca y la Parrilla y La Corona se unieron y fundaron la Gran Logia de Londres, luego llamada Gran Logia de Inglaterra y Gran Logia Unida de Inglaterra. Esa masonería moderna fue fundada por pastores protestantes, es decir por clérigos cristianos, jamás iniciados en una logia, o mejor dicho por profanos. Weishaupt conocía esos datos referentes a los masones de la Gran Logia de Inglaterra y los denunció en sus escritos, tras lo ocurrido en el Convenio Masónico de 1782. Uno de los escritos de Weishaupt decía:

“… ¿Quién puede mostrarme la Logia Madre? Nosotros hemos descubierto que los de Londres se erigieron a sí mismos en 1717. Preguntadles por sus archivos. Os explicarán que se quemaron. No tienen nada, más que las miserables sofisticaciones del inglés Anderson y del francés Désaguliers. ¿Dónde está la Logia de York, que pretende ser anterior, con su Rey Boudin, y sus archivos que él compró en el Este? Esos también están todos quemados. ¿Y qué hay del capítulo del viejo Aberdeen y su clerecía sagrada? ¿No encontramos increíble que esas logias masónicas, más ignorantes que todo lo ignorante, abran brechas en la instrucción de nuestros diputados? ¿No nos encontramos con lo mismo en Londres? ¿Y no tenemos a sus misioneros entre nosotros, espiando en nuestros Misterios, ávidos de aprender de nosotros qué es la Verdadera Masonería? Es en vano, por lo tanto, apelar a los jueces; ellos no están donde deben ser encontrados; todos reclaman para sí mismos el cetro de la Orden; todos realmente están en el mismo lugar. Ellos consiguen seguidores, no por su autenticidad, sino porque les conducen hacia el fin que ellos proponen, y por la importancia de tal fin. Ellos son rechazados por los buenos masones, ya que son incompatibles con la felicidad social”.

DOCUMENTO DE LOS ILLUMINATI (1786)

Por si fuera poco, algunos martinistas, discípulos de Martínez de Pasqually (1727-1779), de Louis Claude de Saint-Martin (1743-1803) y de Jean-Baptiste Willermoz (1730-1824), se añadieron a los ataques contra los Illuminati desde 1783. Por ejemplo, enviaron panfletos injuriosos sobre los Illuminati a la duquesa viuda Mariana de Baviera. En la IX Reunión de las Veladas de San Petersburgo, el martinista Joseph de Maistre, miembro destacado de la Orden de los Caballeros Benefactores de la Ciudad Santa de Jean-Baptiste Willermoz, remató los ataques al afirmar: “Se da el nombre de Iluminados a esos hombres culpables que, en nuestros días, osaron concebir e incluso organizar en Alemania, mediante la más criminal asociación, el horroroso proyecto de extinguir de Europa el cristianismo y la soberanía. Se da ese mismo nombre al discípulo virtuoso Claude de Saint-Martin que no profesa simplemente el cristianismo, pero que no trabaja más que para elevarse a las sublimes alturas de esa ley divina”.

Los Illuminati denunciaron los ataques de estos integristas cristianos, pero nada es mejor que conocer la catadura del martinismo de la mano de un ilustre masón y martinista como Robert Ambelain, ex Gran Maestre Mundial del Rito de Memphis-Misraïm. En su libro El Secreto Masónico (Martínez Roca, 1986), Ambelain demostró con pruebas que el fundador del martinismo, Martínez de Pasqually, fue un embaucador y que sus discípulos difícilmente alcanzaron las “sublimes alturas” citadas por Joseph de Maistre, estando sometidos a una farsa. Ambelain escribió:

“…La patente masónica de Martínez de Pasqually, de la que nunca presentó más que una traducción de su puño y letra (nadie vio jamás el original), era una burda falsificación, con diversos errores en materia cronológica y nominativa. Contrariamente a sus palabras, no poseía archivos familiares, y componía sus rituales operativos a medida de las necesidades y de las reclamaciones de sus discípulos. En fin, sus conocimientos masónicos se limitaban a indiscreciones recogidas aquí y allá, ya que no perteneció jamás a la Gran Logia estuardista ni a la Gran Logia orangista. Por tanto, tras efectuar una indagación, la Gran Logia de Francia, que había reconocido al principio las logias fundadas por él, decidió ponerlas en el índice con todos sus miembros”.

EL PROCESO INQUISITORIAL

El 22 de junio de 1784, el Elector de Baviera aprobó un edicto por el que prohibía toda sociedad, confraternidad o círculo secreto no autorizado por las leyes. En febrero de 1785, Weishaupt fue destituido de su cátedra y partió desterrado a Regensburg (Ratisbona). Al confirmarse el 2 de mayo la prohibición, los Illuminati fueron perseguidos, detenidos, torturados… Existen pocas dudas de que el ambiente inquisitorial creado por los masones de la Gran Logia de Inglaterra y los martinistas fue aprovechado por el Poder conservador de la época para provocar el fatal desenlace.

En la noche del 10 de julio de 1785, el abad Lanz, el correo de Weishaupt, cayó fulminado por un rayo. Su cuerpo fue trasladado a la capilla de San Emmeran y aparecieron en su ropa algunos papeles relacionados con las nobles aspiraciones de los Illuminati.

Weishaupt, que acabó por refugiarse en Gotha, sobrevivió cuarenta y cuatro años a las persecuciones inquisitoriales ocurridas en Baviera, falleciendo un 18 de noviembre de 1830. En esos años, escribió tratados de filosofía y, al final, al igual que Adolf von Knigge, renunció a su propia obra.

Parece ser que, siendo entonces cabeza de una numerosa familia, Weishaupt varió sus puntos de vista en materia religiosa y política, volviéndose más sobrio y conservador. Después de 1787, de hecho, renunció a toda conexión activa con órdenes esotéricas y se acercó a la Iglesia católica, convirtiéndose en un devoto cristiano y hasta desplegando un celo destacable en la construcción de la Iglesia católica de Gotha. Así se recuerda en documentos de la propia Iglesia católica. Adam Weishaupt murió el 18 de noviembre de 1830, “reconciliado con la Iglesia católica, a la cual, como joven profesor, había condenado a la muerte y destrucción”, según apunta la crónica de la parroquia de Gotha.

LA REVOLUCIÓN FRANCESA

La implicación de algunos restos de los Illuminati en la Revolución francesa está fuera de toda duda. En febrero de 1787, se llevó a cabo en Francia la Asamblea de los Notables, convocada por Charles-Alexandre de Calonne. Y, en los años posteriores, 1788 y 1789, la logia masónica de París Amis Réunis recibió visitas de algunos de los máximos cargos de los Illuminati bávaros ya disueltos, como Johan Joachim Christopher Bode y el barón de Busche.

El creador de la Masonería Egipcia de Rito Egipcio, el famoso Alessandro de Cagliostro, natural de Túnez e iniciado en los secretos de la Masonería Egipcia por el misterioso Maestro Altothas en 1776, año de la fundación de los Illuminati de Baviera, perteneció a los Illuminati bávaros y en los años anteriores a la Revolución francesa anduvo por las mismas logias francesas que éstos.

LOS ILLUMINATI PARTICIPARON EN LA REVOLUCIÓN FRANCESA

El 5 de mayo de 1789, los Estados Generales se reunieron en Versalles y el 14 de julio el pueblo francés arrasó París y tomó la fortaleza de la Bastilla. El 4 de agosto, la Asamblea Nacional suprimió asimismo el régimen feudal y el 26 de agosto apareció la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano. La influencia de los Illuminati en todo este proceso revolucionario fue un hecho. Buena parte de los revolucionarios franceses fueron masones e illuminati. El duque de Orleáns, Saint-Just, Danton, Herbert, Lafayette, Mirabeau, Marat, Robespierre, Desmoulins fueron algunos de los nombres de los iniciados y revolucionarios masones e illuminati. Por ejemplo, es conocido que Honoré-Gabriel Riquetti, el conde de Mirabeau, recibió la iniciación de los Illuminati bávaros en Alemania, en concreto en casa de Henrietta Herz.

Entre 1789 y 1792, el rey de Francia Luis XVI fue recluido en París y el 10 de agosto de 1782 el palacio de las Tullerías acabó ocupado por los revolucionarios, los cuales encarcelaron a la familia real.

El 21 de enero de 1793 el rey fue ejecutado y la revolución inició un periodo algo violento, aunque no tanto como nos han intentado hacer creer. Las críticas acusando de sanguinarios y guillotinadores a los revolucionarios, algunos masones e illuminati, son poco sólidas y parecen exageradas. En todo caso, sí se debe reconocer que las aspiraciones antimonárquicas de los Illuminati se vieron en parte cumplidas con la caída final de la monarquía francesa.

En 1796, François-Noël Babeuf (1760-1797), organizó la Conspiración de Los Iguales para tratar de tomar el poder y frenar el giro a la derecha que había dado la Revolución tras la caída de los jacobinos que dominaron el periodo más violento de la Revolución francesa. Babeuf fue partidario de la Revolución desde su comienzo y atacó tanto el terror de los jacobinos como el conservadurismo posterior.

La Conspiración de los Iguales, nacida en el seno de la Revolución francesa, fue una expresión de lo que se conoce como socialismo revolucionario, relacionado con los Illuminati y su filosofía. Babeuf, de hecho, era un hombre de ellos, el “más ilustre de los restos de los Illuminati en el bienio 1796-1797”, según comenta un documento secreto de los Illuminati.

Lo importante, aunque siempre se aspira a más, es que el golpe dado por la Revolución a la clase dominante hasta entonces, la aristocracia, resultó más que certero.

Se puede afirmar que los Illuminati sembraron la semilla de la revolución en Francia, consiguiendo ver plasmado buena parte de su ideario, aunque no todo.

LOS CARBONARIOS

Terminada la Revolución, los restos de los Illuminati desaparecieron de Europa, quedando circunscritos a los Estados Unidos de Norteamérica, aunque es justo reconocer que en Europa aún ejercieron un influjo muy notable sobre los Carbonarios.

De esta forma, conviene no olvidar que los Carbonarios italianos, una masonería forestal surgida de los carboneros de los bosques, cuyo origen se remonta a los bosques del Jura, tuvieron un cierto nexo con los restos de los Illuminati bávaros en su origen.

Los Carbonarios trabajaron en cabañas (logias), sus tenidas o reuniones fueron denominadas ventas y se llamaron unos a otros “buenos primos”, estando sus normas escritas en un libro al que llamaban La Biblia. Los Carbonarios consideraban a Cristo como primer carbonario y a San Teobaldo como patrón.

Los Carbonarios tuvieron su momento de máximo esplendor en la Italia de los inicios del siglo XIX, participando en procesos revolucionarios como la revolución parisina de 1830 y en los disturbios de los Estados Pontificios en 1831. Cabe decir que el socialismo antiautoritario de los Carbonarios era algo semejante al de los Illuminati bávaros, aunque mucho más nacionalista, cristiano, etc., que el de aquellos.

El célebre iniciado y revolucionario italiano Giuseppe Mazzini (1805-1872) fue miembro de los Carbonarios. Pero Mazzini influyó además en la Mafia, la cual en sus inicios era una orden iniciática que luchaba contra los abusos napoleónicos, es decir, una orden defensora de un nacionalismo en algunos puntos similar al de los Carbonarios. El acrónimo MAFIA, de hecho, significa Mazzini autorizza furti, incendi, avvelenamenti o Mazzini autoriza robos, incendios y envenenamientos.

COMUNISMO Y ANARQUISMO

El influjo de los Illuminati bávaros también alcanzó al mayor filósofo de los dos últimos dos siglos, el alemán Karl Marx (1818-1883), y a los filósofos del socialismo libertario o anarquismo (Bakunin, Kropotkin), siendo Marx o Bakunin descendientes directos de la filosofía de los Illuminati.

MONUMENTO A KARL MARX

Karl Marx, natural de Tréveris (Prusia, Renania), estudió filosofía y nutrió en su juventud el grupo de los hegelianos de izquierdas, seguidores del filósofo alemán Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831). Para Hegel, la dialéctica es un proceso de contradicción o lucha, basado en la afirmación o tesis, la negación o contradicción o antítesis de lo anterior y la fusión de ambas o síntesis, que supone alcanzar la Idea y un avance con respecto a la situación anterior. Para Marx, la dialéctica es un proceso similar, aunque fundamentado en la materia. Asegura que la materia y el hombre surgen y evolucionan por la unión de impulsos contradictorios. El impulso interno que brota de la materia, de la contradicción y de la lucha de contrarios, lleva hacia el desarrollo.

Marx dedicó el resto de su vida a sentar las bases de una metodología científica del socialismo científico o comunismo, siendo sus obras más destacadas El Manifiesto del Partido Comunista y El Capital. El socialismo científico o comunismo, tal como fue expuesto por Marx, se fundamentó en el materialismo histórico, la lucha de clases, la fundación del partido comunista por parte del proletariado, la toma del Poder, la dictadura del proletariado, la apropiación de los medios de producción, la distribución de la riqueza, la eliminación de las clases sociales y el Estado…

El anarquismo de Mikhail Bakunin (1814-1876), gran filósofo que sentó las bases del socialismo libertario o anarquismo, defendió la destrucción de toda autoridad, del Estado, de la propiedad privada, mediante la revolución, la apropiación de los medios de producción, el colectivismo (a cada uno se le da el producto de su trabajo) y otras medidas. El anarquismo comunista posterior de Kropotkin abogó por rechazar el colectivismo que daba a cada cual el producto de su trabajo, favoreciendo el comunismo y la igualdad de distribución.

ESTADOS UNIDOS: LA GRAN TRAICIÓN

La historia de los Illuminati bávaros finalizó con los últimos discípulos de Weishaupt, los cuales, en algún caso, participaron en la Revolución francesa y ejercieron otras influencias tratadas; lo que vino después por tierras norteamericanas fue ajeno o contrario a los Illuminati bávaros.

Así, los restos de los Illuminati bávaros que fueron a parar a los Estados Unidos de Norteamérica fundaron órdenes iluministas que traicionaron a los Illuminati bávaros, a su iniciación y a su filosofía, decantándose por el idealismo, el capitalismo y el pensamiento derechista.

En 1785, se constituyó la Logia Colombia de la Orden de los Illuminati en New York, a la cual se afiliaron como Hermanos el gobernador De Witt; un ancestro de Franklin Delano Roosevelt, Clinton Roosevelt; Horace Greeley, director del Tribune; y el mismísimo Jefferson. Y, de ahí, surgió la Orden de los Illuminati de Estados Unidos, cuyo nombre fue, a partir de los inicios del siglo XX, Grand Lodge Rockefeller.

Algunas órdenes iluministas nortemericanas que han traicionado a los Illuminati bávaros, su iniciación y su filosofía son la fraternidad estudiantil Phi-Beta-Kappa, fundada en 1776 por estudiantes del William & Mary College, en Williamsburg, Virginia; la orden iluminista Skull and Bones, o Calavera y Huesos, fundada en 1832 por el general William Huntington Russell y Alphonso Taft, dos estudiantes de Yale que, curiosamente, no fueron admitidos en la fraternidad estudiantil Phi-Beta-Kappa de la Universidad de Yale, en New Haven, Connecticut; entre otras similares.

Otro ejemplo de la presencia iluminista en EE.UU. lo encontramos, por demás, en un hecho histórico: el presidente F. D. Roosevelt, miembro de los Shriners, ordenó que apareciesen en el dólar norteamericano la pirámide truncada con el triángulo y el ojo “que todo lo ve” (símbolo de los Illuminati bávaros), los trece escalones de la pirámide (trece grados del Rito de los Iluminados de Baviera), las inscripciones en latín Annuit Coeptis y Novus Ordo Seculorum, la fecha 1776 (fecha de la fundación de los Illuminati de Baviera)…

RAICES ILLUMINATI: LOS NIZARIES DEL ISLAM

La Fortaleza Hashshashin de Alamut.Nizaríes

La Fortaleza Hashshashin de Alamut.

Los nizaríes, a quienes sus enemigos llamaron hashshashiín (también Hashshashin, Hashishin, Hashashiyyin o Hashasheen), de la que procede el término asesinos, fueron una una rama de la secta religiosa ismaelita de los musulmanes Shia en el Medio Oriente, activa entre los siglos VIII y XIII. Se hizo famosa a partir del XI por su actividad estratégica de asesinatos selectivos contra dirigentes políticos o militares. En ese período, tuvo su sede principal en la fortaleza de Alamut, en los montes Elburz, al norte del actual Irán.

Contenido

  • 1 Origen
  • 2 Los "asesinos"
  • 3 Del Viejo de la Montaña a la invasión mongola
  • 4 El declive
  • 5 El renacimiento
  • 6 Literatura
  • 7 Enlaces externos

Origen

El grupo, en origen, no era más que una comunidad de partidarios del ismailismo en Irán, es decir, una secta minoritaria del chiísmo, a su vez minoritario en un país eminentemente sunní. El gran centro de poder ismailí era el califato Fatimí con sede en El Cairo. En 1090, para ponerse a salvo de las persecuciones, y dirigidos por el carismático Hasan-i Sabbah o Hasan al-Sabbah, tomaron la fortaleza de Alamut, una posición inexpugnable en las montañas, al sur del Mar Caspio.

Aunque su principal y más conocida sede era Alamut, poseían muchas otras plazas fuertes en Irán y Siria, de modo que conformaban una red cohesionada y bien comunicada, a la que algunos autores califican de "Estado". Los castillos nizaríes eran difícilmente conquistables: se construían en lugares poco accesibles, aprovechando accidentes del terreno, y solían estar bien provistos en cuanto a fuentes de agua y alimentos. Desde estos lugares, los ismailíes extendieron su predicación por Irán y Siria, lo que fue visto como una amenaza por los sultanes de la dinastía turca de los selyúcidas, que controlaban Irán. Emprendieron varias acciones militares contra los ismailíes, que no tuvieron gran éxito. En revancha, los ismailíes emprendieron su estrategia de asesinatos políticos contra dirigentes políticos o militares. Una de sus primeras víctimas fue el visir Nizam al-Mulk en 1092.

Dos años más tarde, en 1094, murió el califa fatimí Al-Mustansir, cabeza del ismailismo, y estalló una guerra de sucesión entre sus hijos Al-Musta'li y Nizar. Los ismailíes de Irán tomaron partido por este último, que finalmente fue derrotado, provocando una ruptura entre los seguidores de Hasan-i Sabbah (que en lo sucesivo se llamarían nizaríes) y la mayoría de los ismailíes.

Los "asesinos"

Perseguidos como infieles por la dominante secta sunnita en el mundo árabe, ellos enviaron a gente dedicada a eliminar a prominentes líderes sunnitas, a quienes consideraron "usurpadores impíos". A pesar de su escaso número, los nizaríes parecen haber aterrorizado enormemente a sus enemigos. Realizaron muchas acciones mortíferas y lograron alcanzar a personajes muy protegidos, creando la leyenda de que nadie podía escapárseles. El 22 de mayo de 1176 intentaron asesinar a Saladino durante el Asedio de Alepo, en los años precedentes a la tercera cruzada. El famoso caudillo kurdo respondió asediando la posición nizarí siria de Masyaf, pero acabó desistiendo. Fuentes nizaríes dicen que el propio jeque o líder nizarí se coló en la tienda de Saladino mientras éste dormía, dejándole un pastel envenenado con una nota que decía: "estás en nuestras manos". Otra versión habla de una carta enviada a su tío materno jurando la total destrucción de la familia ayyubí. El caso es que desde entonces, Saladino mantuvo buenas relaciones con los nizaríes. También fueron víctimas de la secta el califa abbasí Al-Mustarshid, y más tarde su hijo Al-Rashid. La gran mayoría de sus víctimas fueron musulmanes, y quizá por eso la mayor parte de los datos manejados tradicionalmente en Europa sobre los asesinos no proceden de fuentes cristianas directas sino sobre todo de una indirecta y dudosa: Marco Polo.

El viajero veneciano habla de los nizaríes en sus relatos de viajes, y asegura haber visitado Alamut en 1273, lo cual es obviamente falso, ya que la fortaleza fue destruida en 1256 por los mongoles. De Marco Polo procede también la leyenda de los guerreros drogados con hachís en el falso paraíso. Un siglo antes, un viajero menos conocido, el judío navarro Benjamín de Tudela, menciona la secta de los asesinos y a un jefe llamado "el viejo", aunque afirma que su sede principal era Kadmos y no Alamut.

Fue Marco Polo quien popularizó en Europa la leyenda del origen del nombre de Asesinos con el que la secta pasó a la historia en occidente. El término asesino, que hoy es una palabra común, procede del árabe "haššāšīn" (حشّاشين), que literalmente significa "consumidores de hachís" ya que se supone que era ingerido antes de consumar sus ataques, pero esta etimología está en disputa. Este término, al igual que como muchos otros datos sobre la secta, procede de sus numerosos enemigos, ya que la mayor parte de la documentación nizarí fue destruida con el castillo de Alamut.

Los homicidios políticos practicados por los nizaríes pretendían ser ejemplificadores y se hacían a plena luz del día, cuando la persona objeto del atentado estaba rodeada de público, lo que suponía que el asesino era capturado y ajusticiado invariablemente tras cometer su asesinato. La leyenda atribuye el arrojo y el encarnizamiento de los homicidas, que sabían que no saldrían vivos de su acción, al consumo de hachís, o quizá de otras drogas llamadas genéricamente por este nombre. Una versión más elaborada de la leyenda cuenta que los dirigentes de la secta captaban a las personas destinadas a matar a los oponentes políticos del siguiente modo: eran drogados con hachís hasta quedar dormidos. Entonces se les llevaba a un jardín secreto del castillo de Alamut, lleno de agua, animales exóticos, árboles frutales y bellas mujeres, donde despertaban creyendo que se encontraban en el paraíso. Tras gozar durante unas horas del supuesto edén, era de nuevo drogados por las doncellas y despertaban en el punto de partida. Un líder de la secta les decía entonces que habían tenido el privilegio de conocer el paraíso y que podrían volver a él, por toda la eternidad si se sacrificaban en pro de la causa. Esto explicaría el valor que demostraban en sus acciones armadas. La palabra hashshāshīn, plural de hashshāsh, pasaría a las lenguas europeas como asesino, con el significado de "homicida". Algunos autores, como Amin Maalouf, contestan a esta etimología, y dicen que la palabra procede de asāsiyyīn ("fundamentalistas").

En realidad, la relación de los nizaríes con el hachís no está atestiguada y muchos estudiosos la consideran poco probable. Sí es más probable que se les diera ese nombre de foma genérica y posteriormente tomara ese sentido, forjándose la leyenda.

El término nizaríes es quizá el nombre más neutro. La secta solía llamarse a sí misma Al-da'wa al-jadīda (árabe:الدعوة الجديدة), que en árabe significa "la nueva predicación" o "nueva doctrina), y los que realizaban acciones armadas se llamaban a sí mismos fedayín (fidā'iyyīn, plural de fidā'ī), esto es, "los que están dispuestos a dar la vida por una causa".

Del Viejo de la Montaña a la invasión mongola

Gobernantes de Alamut y Maestres Hassasins
# ↓ Nombre ↓ Mandato ↓
1 Hassan-i Sabbah 1097-1124
2 Buzurg-Ummid 1124-1138
3 Mohammed I 1138-1162
4 Hassan II 1162-1166
5 Mohammed II 1166-1210
6 Hassan III 1210-1221
7 Mohammed III 1221-1255
8 Rukh al-Din Khurshah 1255-1256
El Viejo de la Montaña en una representación cristiana medieval.
El Viejo de la Montaña en una representación cristiana medieval.

La época de Hasan-i Sabbah, llamado también el Viejo de la Montaña, ha pasado a la historia como la del auge de la secta, del mismo modo que se ha considerado Alamut como el principal, si no único, centro de irradiación nizarí. Hasan es fácilmente representable como el arquetipo de personaje de inteligencia maligna, sin escrúpulos y ávido de poder, muy del estilo de la imagen que circula hoy sobre Osama bin Laden, con quien se le ha comparado, u otros grandes enemigos públicos. En contrapartida, muchos autores, y desde luego los actuales ismailíes, hablan de su gran producción intelectual, su carácter piadoso y austero, su convicción y su genio militar. Lo cierto es que los nizaríes siguieron existiendo tras su muerte en 1124, y desde varios puntos de vista los aspectos más importantes de la secta son posteriores al carismático líder. Los dirigentes de la secta residieron en otros lugares aparte de Alamut, y muchos de ellos fueron conocidos también con el sobrenombre "viejo de la montaña", lo que es lógico teniendo en cuenta que se les aplicaba el tratamiento de shayj, que etimológicamente significa "anciano" (en el sentido de "venerable"), y que forzosamente residían en la montaña pues las fortificaciones nizaríes se construían en lugares escarpados para defenderse mejor de sus múltiples enemigos.

A Hasan le sucedió su lugarteniente, Buzurg Ummid ("Gran esperanza"), y tras él su hijo, Muhammad I, en 1138. Los nizaríes seguirán practicando sus estrategias de asesinato contra los turcos y otros enemigos políticos de manera intermitente, aunque sonada: algunos de sus asesinatos más famosos son de esta época posterior al Viejo, como se ha dicho más arriba.

En tanto que rama minoritaria del ismailismo, que a su vez es rama minoritaria del chiísmo, y éste rama minoritaria del Islam, los ismailíes eran percibidos por la población (mayoritariamente sunní) como la heterodoxia dentro de la heterodoxia, lo que explica que la mayor parte de la documentación que existe sobre la secta dé a entender que su carácter islámico era solamente aparente. Se suele insistir en su aspecto batiní, esto es, esotérico, y se dice que incluso llegaron a negociar con el rey Amalrico I de Jerusalén su conversión al cristianismo por razones de conveniencia, pretensión que habría sido abortada por las maquinaciones de los Templarios.

El hecho es que el Islam ismailí, aunque se atiene al ritual y las prescripciones legales de la religión, considera que éstas son secundarias respecto a la finalidad realmente importante, que es el conocimiento esotérico de los mensajes ocultos en el Corán. Esto ha propiciado que del ismailismo hayan surgido, en una nueva vuelta de tuerca, derivaciones cuya islamicidad está puesta en tela de juicio por la mayoría de los musulmanes, como las de los drusos y alauíes.

En 1162, Hasan II sucede a su padre Muhammad I. Bajo su mandato se produce una de esas vueltas de tuerca, uno de los hechos más notables en la historia de los los nizaríes. En el mes de Ramadán de 1164, anunció, en nombre del Imam oculto, que había llegado el momento de la "gran resurrección" (qiyama), con lo que ya no tenía sentido cumplir las prescripciones musulmanas ni seguir la sharia. El ayuno de Ramadán fue prohibido, y se alentó a los fieles a beber libremente alcohol. El reinado de Hasan II será breve, ya que 18 meses más tarde será asesinado por un partidario de la vieja doctrina. Sin embargo, su hijo Muhammad II siguió los pasos de su padre. Fue el hijo de éste, Hasan III, quien puso fin a la herejía tras la muerte de Muhammad II, en 1210. Los nizaríes, además, en adelante seguirán los rituales sunníes y no los chiíes.

El declive

El poder nizarí desapareció al tener que enfrentarse a dos enemigos muy poderosos. De un lado, la dinastía de los mamelucos, que había sucedido en Egipto al sultanato ayubí, y cuyos ejércitos, dirigidos por el sultán Baybars, tomaron el último baluarte nizarí en Siria en 1273. En Irán, tras el reinado insignificante y violento de Muhammad III, que dura hasta 1255, su hijo Jur Shah debe enfrentarse con el avance de las tropas mongolas dirigidas por Hulagu Jan, nieto de Gengis Jan, dispuesto a arrasar Oriente Medio.

Los mongoles conseguirán asediar y destruir una a una todas las fortificaciones nizaríes, incluida Alamut, que quedó reducida a los cimientos, desapareciendo con ella su gran biblioteca. Jur Shah morirá camino de Mongolia, y de su familia sólo sobrevivirá uno de sus hijos, al parecer ocultado a tiempo para preservar la sucesión. Muchos nizaríes fueron masacrados.

Se sabe poco de la historia de los nizaríes tras este periodo de destrucción y masacre. Los restos de la comunidad se dispersan en grupos aislados y sobreviven discretamente, amenazados y débiles ante los musulmanes ortodoxos.

El renacimiento

En el siglo XV hay un cierto resurgir de la secta: desde la ciudad iraní de Anjudan se retoman las predicaciones y se envían misioneros a la India y Asia Central. La predicación consigue realizar gran cantidad de conversiones. En la India, los nuevos nizaríes se llamarán Khodjas o Joyas.

En el siglo XIX, el lejano descendiente de aquel hijo de Jur Shah salvado de la persecución mongola, Hasan Ali Shah, que es el iman número 46 de los nizaríes, recibe del sah de Irán Fath Ali el título de Aga Jan. En 1848 se instalará en Bombay, desde donde emprende la reorganización de la comunidad ismailí. Las autoridades británicas que gobiernan el subcontinente obligarán a los joyas a reconocer la autoridad del Aga Jan, lo que hicieron hasta la independencia de la India. Hoy en día, el heredero de los imanes nizaríes, y jefe del ismailismo, es Shah Karim al-Husayn, conocido como Karim Aga Jan, el cuarto en llevar este título.

Literatura

  • Vladimir Barthol, "Alamut".
  • Peter Berling, "Los hijos del Grial" y "A la sombra de las dagas, El paraiso".

Enlaces externos

  • Instituto de Estudios Ismailíes
  • Assasin´s Creed Ubisoft